La historia de Beth fue la última que se me ocurrió, pero esto tiene sentido. Es la más tranquila del grupo, la que espera pacientemente su turno mientras le da el tiempo y el espacio a los que lo necesitan antes.
Después de la historia sin filtro de Darcy, el viaje motivado (y con algunos traspiés) de Lauren y las experiencias nuevas de Zoe, Beth se encuentra un poco perdida. No sólo no le está yendo bien en su búsqueda del amor, sino que además está estancada profesionalmente. Y mientras todos a su alrededor parecen estar mejorando aspectos de sus vidas que a ella le gustaría cambiar, simplemente no le estaría pasando.
Supongo que la historia de Beth, de alguna manera, me vino por la experiencia personal de tener amigos que arrancaban distintos proyectos y que andaban con distintos planes: mudándose, casándose, teniendo hijos, cambiando carreras y otros cambios importantes.
No soy Beth y no la basé en nadie que conozca, aunque entiendo por qué apareció en mi mente. Bueno, esto en realidad es verdad por las cuatro mujeres y todos los personajes que habitan cada historia, pero me estoy yendo de tema.
Sea como fuera, el trabajo de Beth vino porque tengo amigas diseñadores y les pude mandar muchos, muchos mensajes y notas de voz preguntándoles cosas de sus profesiones (así que espero haber hecho un trabajo que refleje la realidad). El trabajo de Cody, básicamente lo mismo (estoy segura de que molesté a una persona o dos con mis preguntas, pero es lo que es y además fueron conversaciones que me gustó mucho tener).
Y mientras empecé a desarrollar la historia durante Covid y desde entonces la IA cambió las cosas de una manera que no me copa mucho, elegí ignorar tanto la pandemia como los cambios tecnológicos que estamos viviendo. ¿Por qué? Bueno, elegí ignorar el Covid en Everlong, así que la línea temporal no correspondía para agregarlo en The Nearness of You, y no tenía ganas de reescribir toda la historia después de haber terminado la versión final. Quería que Beth tenga un tiempo más simple—ya está haciendo bastante.
Y si seguís los standups de Patton Oswalt, sabés que “tomé prestada” (no se me ocurre otra forma de decirlo) parte de su experiencia al enviudar y tener que contarle a su hija la noticia. La manera en que describe la situación y la lógica de cómo lo hizo me pegó—y la sigo recordando años más tarde. Supongo que sentí que la mamá de Beth actuaría de manera similar. Espero que esté bien y que no haya ofendido a nadie.
La historia de Beth trae a la serie (que, cuando empezó como un único libro, se llamaba Everything’s Fine, Thankyouverymuch) a un final con el que estoy muy contenta. ¡Ojalá el viaje haya sido tan bueno para leer como lo fue para mí escribirlo!

