Por qué me encanta Gillian Flynn

Estaba en Nueva York cuando Gone Girl (novela) fue publicada. Fue un éxito inmediato. Una amiga la leyó y me la recomendó. Le pregunté de qué se trataba y me dijo que era la historia de una mujer que desaparece y cómo el marido se convierte en el sospechoso principal y después hay un giro inesperado. Dije: “Ah, ¿está viva y lo está incriminando?” (o algo así). Mi amiga dijo que sí pero que igual lo tenía que leer. Ella tenía razón. 

Me enganché, incluso sabiendo del giro, porque estaba pasando muchísimo más con los personajes. Y la trama seguía avanzando y yendo a lugares inesperados y, asumiera lo que quisiera sobre el final, no era lo que me esperaba. Las distintas voces (reales o falsas) eran bien distintas y estaban desarrolladas. 

Y cuando salió la adaptación… El reparto no es mejor que ese, ¿no? Y la historia y el desarrollo de los personajes son tan atrapantes como lo son en la novela. 

Como suele pasar cuando me encanta (o me obsesiono con) una novela (o película o álbum) de un artista, busco todo lo que puedo de ellos. Y Gillian Flynn no iba a ser la excepción. Entonces compré Dark Places y Sharp Objects y hace poco conseguí The Grownup

Tanto las novelas como el cuento son atrapantes y aterradores, por distintas razones, aunque todos (incluyendo a Gone Girl) tienen algo en común: personajes complicados que cargan con sus pasados y que están intentando averiguar o desenredar una cosa o dos. 

A medida que se desarrollan los misterios, también lo hacen los personajes y es más claro cómo llegan a dónde están, por qué actúan como lo hacen y por qué toman las decisiones que toman. 

No tenía idea de cómo se iba a resolver uno de los misterios y, para los otros, aunque tenía una sospecha general, la resolución me sorprendió porque incluyó giros a esos conceptos. 

Sé que todo esto suena muy impreciso, pero aunque los libros (y la película y las adaptaciones para TV) ya tienen unos cuantos años, no quiero spoilear nada. 

Si querés entender qué estoy intentando decir sobre Gillian Flynn, leé The Grownup. Es un cuento corto que, en 64 páginas, establece un tono muy claro y presenta personajes bien distintos; pensás que sabés qué está pasando pero de repente no. Y después empezás a dudar lo que dudaste, hasta que no estás seguro de nada y ahí termina la historia. Mientras las novelas obviamente tienen más desarrollo de los personajes y los misterios son más complejos, la inmersión es la misma. 

El punto es que estoy esperando con poquísima paciencia sus producciones futuras, en el medio que vengan. 

Moira Daly

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