Adaptaciones

Las adaptaciones pueden ser algo complicado. Desde cómics adaptados a películas y series de TV, a películas que son reescritas como novelas, los distintos medios en los que una historia es presentada puede afectar al lector y al público de diversas maneras.

Quedándonos con películas contemporáneas que fueron adaptadas después de ser libros exitosos, están Harry Potter, The Hunger Games, Twilight, The Godfather, Gone Girl, The Lord of the Rings, The Notebook, The Fault in Our Stars…la lista es demasiado larga para este post.

Todas estas adaptaciones fueron económicamente exitosas también, y por lo general fueron bien recibidas por el público. Para los fanáticos de los libros, algunos problemas pueden haber surgido porque personajes fueron descartados, algunas tramas secundarias se cambiaron o no se incluyeron, y el desarrollo de los personajes fue limitado.

A veces hay detalles que son importantes para los fans que son cambiados, y que quizás no afectan a los que no leyeron los libros, como quién le da a Katniss Everdeen el pin de sinsajo en The Hunger Games.

Estos cambios son inevitables, en alguna manera, dado que los libros pueden tener cientos de páginas mientras las películas duran dos horas y pico. Esto a veces puede traducirse a varias películas que adaptan un único libro (Harry Potter and the Deathly Hallows, Mockingjay, The Hobbit), aunque esto es un riesgo económico, ya que el público se puede cansar mientras espera y puede decidir saltearse la parte final, o si la primera parte no es tan exitosa como se espera, la siguiente adaptación puede ser cancelada.

A veces las películas cambian algunos aspectos por distintas razones (como el final de The Notebook), y otras veces se pueden basar películas en un libro pero cambian bastantes aspectos de la trama (la serie Divergent). Mientras lo primero puede ser entendido por los fans y no es necesariamente algo criticado (dependiendo del tipo de cambio), lo segundo recibe un mayor rechazo porque el texto original no fue adaptado, y quienes no lo leyeron no sienten el mismo apego por los personajes y la trama.

También hay decisiones creativas, como Anna Karenina de Joe Wright, que se desarrolla en un teatro, que le pueden gustar al público o no (a mí me encantó cómo habilitó una transición entre escenas con mucho movimiento).

También hay que ver si ser fiel al texto original queda bien en la pantalla grande o no: Gone Girl de Gillian Flynn es genial (para mí), a pesar de la complejidad de adaptar sus niveles narrativos diversos, y no es la única.

Escribir guiones es totalmente diferente a escribir libros, y adaptar una novela a un guion es una tarea complicada, por no decir complicadísima. ¿Tenés adaptaciones favoritas? ¿Hay alguna que no te guste?

Moira Daly

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