Este post, como los otros sobre mis intereses (tropos románticos que me encantan, algunos más), va a ser una colección de películas completamente subjetiva. Va a haber varias dejadas de lado, pero entre mi pésima memoria y el hecho de que miro y vuelvo a mirar las mismas, hay un límite de cuántas me acuerdo. Y hay algunas que dejé afuera a propósito porque no tengo ganas de escribir sobre ellas.
Entonces, en ningún orden en particular…
The Lost City. Me encantó cómo habla del romance como género literario, un tipo que usualmente es desestimado aunque sea el de mayores ventas en ficción (sólo le gana el de auto-ayuda). También me encanta que Daniel Radcliffe se esté divirtiendo y el traje de brillos de Sandra Bullock es espectacular y me encantaría tenerlo, además de tener razones para usarlo.
Y hablando de Sandra Bullock, The Proposal tiene que estar en esta lista. Entre su química con Ryan Reynolds y porque está Betty White, no podía no incluirla. Es más adyacente a la edición como tema, pero, Betty White.
Volviendo a la moda y a actores tremendos, The Devil Wears Prada. Sólo el reparto — Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt, Stanley Tucci, Simon Baker — es suficiente para ser mencionada, pero además le agregas la moda, la presentación de la industria y la banda sonora, y no debería haber dudas sobre por qué la estoy incluyendo.
Y otra más, aunque más enfocada en el lado de escribir, es Little Women. Me gusta mucho la versión de 1994 pero me encanta la de 2019 más que nada por la escena de Jo negociando con el editor. Además, el montaje al final de la película es *perfecto*. Y su monólogo siempre vale la pena ser escuchado. Y la banda sonora…Bueno, ahora quiero volver a ver las dos versiones.
Última pero no por eso menos importante, y aunque esté más vinculada al lado comercial de la edición y publicación de libros, You’ve Got Mail. Y bueno, Meg Ryan y Tom Hanks, “Over the Rainbow”, Brinkley, Nora Ephron…y la lista puede seguir. ¿Me podés culpar? Sí, ya sé, The Shop Around the Corner cierra pero también le da la oportunidad de buscar nuevos sueños y, de nuevo, hay un golden retriever. ¿Qué más necesitás?

