La escritura y la compensación

Distintas profesiones tienen distintos esquemas de compensación y la escritura no es una excepción.

Voy a estar mirando la edición tradicional, dado que la auto-edición o las editoriales de autor significan que no hay ingresos hasta que el libro haya sido publicado y te toca un porcentaje de las ventas.

Un caso que usualmente es noticia son las “peleas” entre editoriales (en inglés, bidding wars), que significan que hay una variedad de editoriales que hacen ofertas por un manuscrito hasta que una gana, se firma el contrato y el libro es eventualmente publicado. Esto es especialmente notable cuando se trata de un autor nuevo (o si es alguien que sólo publicó unos pocos cuentos cortos y de repente tiene varias ofertas por su primera novela).

Estas peleas no son tan típicas estos días dado que el paisaje financiero de la industria cambió muchísimo estas últimas décadas, pero pueden seguir pasando (especialmente si sos famoso, como Barack y Michelle Obama). Otros ejemplos incluyen a Freya North y Paula Hawkins.

Pero alejándonos de las peleas, el contrato normal con una editorial (negociado por un agente literario) incluye recibir un adelanto (sea por un manuscrito completo o parcial, aunque este último caso es menos común, especialmente con nuevos autores porque los agentes requieren que tengas un texto completo antes de buscar representación). Este adelanto representa una parte inicial de las regalías que el autor va a recibir de la venta de los libros.

¿Cómo se calcula el avance? Bueno, incluye unas cuantas cosas (además del estado financiero de la editorial y de las expectativas por el libro, así como también las capacidades de negociación del agente). El género del libro puede afectar el adelanto porque no todos los géneros venden las mismas cantidades y algunas editoriales simplemente esperan vender menos copias. El porcentaje de regalías por copia vendida también va a afectar al adelanto, aunque en promedio es 10% (si tu libro se vende a $10, te pagan $11; si vendés 500 copias, te pagan $50). Las regalías pueden aumentar después de un número importante de ventas — como 10.000 (esto puede pasar o no).

Si sos un autor ya publicado exitosamente que es conocido o que de base ya se anticipa que va a alcanzar ciertos números, entonces el avance sería mayor porque la editorial esperaría vender más copias desde un principio. (Y si pensás que 10% es poco, tené en cuenta que el precio del libro tiene que incluir los gastos asociados a la edición en sí [editores, diseñadores], marketing, el punto de venta, la distribución, la comisión del agente y unas cosas más, pero no me quiero ir de tema).

En los EE.UU., dependiendo de la experiencia de autor, el avance puede ir desde $5.000 a $50.000 (si sos un autor nuevo, el número sería más cercano al primero). Y como dije, el paisaje está cambiando, por lo que nuevos autores pueden percibir incluso menos que eso y los famosos pueden no llegar a la figura mayor. En el Reino Unido, está alrededor de £2.000-£15.000 e intenté buscar más referencias de otros países pero los artículos eran viejos y estoy bastante segura de que los números cambiaron en la última década.

En cualquier caso, el avance anticipa el número de copias vendidas y en teoría tiene que ayudar al autor a vivir durante el proceso de publicación (que puede tardar un año), para que no tengan que buscar otro trabajo y así no tengan tiempo para trabajar en el manuscrito.

Después de que se vende ese número de copias estipulado por el adelanto, las regalías pueden ser pagadas mensual o anualmente, dependiendo del contrato que se firme.

Mientras algunos autores venden más que sus adelantos, otras veces no lo hacen. En realidad, no es raro. (En 2006, el promedio era 500 copias y no estoy segura de que los números hayan cambiado mucho, aunque hay distintas consideraciones entre libros impresos y libros digitales).

También hay editoriales que pagan cuando se publica, lo que significa que el autor sólo va a percibir las regalías de los libros vendidos, mientras otras ofrecen un porcentaje mayor de regalías si, por ejemplo, no hay adelanto y las regalías se pagan después de un determinado número de copias vendidas (para cubrir los gastos fijos de publicación).

Volviendo a las regalías, estas también pueden variar dependiendo del medio: distintos formatos (tapa dura, tapa blanda, libro digital, audiolibro) tienen distintos tipos de gastos asociados y distintas expectativas de ganancias y no todos los contratos necesariamente van a incluir todos los formatos.

También puede haber bonos si, por ejemplo, el libro es elegido para un club de lectura popular.

También está el tema de derechos asociados a adaptaciones o creaciones adyacentes. Libros pueden ser objeto de una serie o película, pero los manuscritos pueden quedarse estancados en desarrollo o pueden no avanzar (por ejemplo, más allá de un piloto de TV). Sin embargo, la venta de estas reproducciones tiene que ser pagada por más que el proyecto final no sea un éxito. Estos derechos (y la compensación correspondiente) pueden negociarse por separado por el agente literario o pueden ser parte del contrato inicial con la editorial. Y que se vendan los derechos de tu libro no significa que estés involucrado en la producción. Sino preguntale a todos los autores que se quejaron de cómo sus libros fueron destrozados tanto en la pantalla grande como en la chica.

¿Más cosas que afecten la compensación?

Los territorios en los que se venda el libro, el esquema de tarifas en caso de traducciones, si el autor va a hacer un tour del libro…

Entonces, como podrás ver, se tienen que considerar muchas cosas cuando se trata de identificar cómo debería ser la compensación, especialmente en mercados volátiles con prácticas nacionales distintas (y con algunas editoriales con sedes en varios países mientras otras tienen que negociar con mercados externos). Y es difícil ser un autor a tiempo completo, pero es viable. Muchas cosas tienen que salir bien. Pero es viable.

Moira Daly

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