“Pero nada de lo que se diga en teoría sobre escribir literatura debe tomarse como norma. Estamos en un terreno de arena movediza y es inútil tratar de fijarlo”. Alicia Steimberg. P. 47, Aprender a escribir, 2006, Alfaguara.
Honestamente, no sé qué me inspira para escribir. En breve, me agarran ideas sueltas desconectadas de cualquier cosa que, o se quedan fijas en mi mente y se convierten en una idea concreta, o desaparecen.
A veces, si estoy leyendo un libro que me genera una respuesta (buena o mala), puedo pensar en los personajes actuando distinto o en diferentes contextos, o conociendo a otros a otros personajes. Casi siempre, estoy paveando en mi mente, pero a veces una partícula de una idea puede aparecer — como un personaje, una característica o un conflicto que se presenta en un contexto diferente.
Por eso creo que leer, como escritora, es muy importante. No sólo estás al tanto de lo que se está publicando y de lo que le interesa a los lectores, sino también porque se pueden leer historias que en forma indirecta puedan desencadenar tu imaginación.
Me parece importante no sólo leer los autores y géneros que usualmente leés, sino también salir de lo conocido, aunque sea de vez en cuando.
Conocer distintos estilos de escritura, géneros y escritores es una gran manera de expandir la mente e incluso, tal vez, pueda dar lugar a que pruebes algo distinto al momento de escribir.
Además, como lector, podés encontrar argumentos que no te gusten o descubrir nuevos recursos que quieras incluir en lo que creás.
Si estás estancado y no sabés cómo empezar a escribir o llegaste a un paredón, sugerencias de escritura pueden activar tu mente. Si tenés obras de arte que te gusten podés pensar en una historia para la imagen, o podés usar el título como punto de partida.
Aunque sea escribir una pocas páginas o unos párrafos, para mí el mero hecho de pensar en unas ideas y desarrollarlas puede ser suficiente para desencadenar otros tipos de inspiración — más duraderos y “útiles”.
Mientras escribo, también escucho música que me ayuda a establecer el tono de la historia o que quizás hable de un personaje; a veces la música clásica me pone en una “zona”, otras veces necesito escuchar rock. Algunos escritores necesitan silencio para escribir — yo no.
Lo que sea que necesites para ser creativo, hacelo. Y no tengas miedo de probar cosas nuevas, leer libros distintos, y escuchar música — cualquier cosa puede ayudar a incentivar tu imaginación.
¿Tenés actividades específicas que te ayudan a inspirarte? ¿Qué hacés si te estancás?

