Por qué escribo

Escribí sobre cómo se me ocurren las ideas, algunas que eventualmente desaparecen, mientras otras se quedan. E insisten. Y persisten. Eventualmente se convierten en tramas, marcos, personajes y detalles, y después se convierten en historias propiamente dichas. 

Estas ideas terminan creando una necesidad medio física de ser escritas. Me molestan, me estresan, me distraen, hasta que me siento con una lapicera y un cuaderno y las dejo fluir. Siento que me relajo, pierdo tensión en mi cuerpo y mente, libero espacio adentro mío a medida que libero las palabras. ¿Suena ridículo? Prometo que no fumé nada, es sólo que no puedo pensar en otra manera de describirlo. 

Entonces, resumido, se convierte en una necesidad física. Y también una mental. 

A veces me refiero a mi escritura como un hobby porque tengo un trabajo tiempo completo y eso es técnicamente lo que es, supongo. Otras veces, pienso en mi escritura como una pasión, aunque a veces haya una expectativa demás movimiento — y sólo estoy ahí sentada.

Escribir también puede ser una gran distracción del quilombo que es el mundo. Y sí, hay muchas otras maneras de distraerse, pero como leer, escribir es más envolvente y te pide más. (No digo que hay que ignorar lo que está pasando, sólo que un poquito de self-care puede incluir una pausa de las noticias).

Pero volviendo al tema, me encanta escribir. Me encanta el acto físico de dejar que la lapicera se deslizar sobre el papel y ver cómo aparece mi caligrafía espantosa (en serio, debería hacer un curso). Me encanta subrayar palabras o frases para chequear mientras edito. Me encanta tener resúmenes de tramas y notas y notitas que voy agregando a medida que avanzo. Me encanta el proceso editorial, aunque encuentre diálogos y errores ortográficos embarazosos. Me encanta juntar todo y elegir las tipografías, tamaños, estilos, alineaciones y el resto. Me encanta ver mis libros impresos y mis posts publicados. 

Entonces, ¿por qué escribo? Porque me hace feliz.

No siempre es fácil; está lejos de ser perfecto (lo que sea que eso signifique para vos). Pero lo hago porque sé que lo necesito para, de una manera tonta, ser libre. 

Es mío y lo hago por mí y no todo lo que escribo llega a ser publicado y los borradores cambian y sigue siendo satisfactorio. 

Aunque no lo pueda hacer tan seguido o por la cantidad de tiempo que me gustaría. Aunque a veces me irrite algún capítulo que tenga que escribir. Aunque después de terminar de escribir 5.000 palabras y después las tenga que tipear. Es todo parte del proceso y no lo cambiaría de ninguna manera.

Moira Daly

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