Lecciones aprendidas sobre escritura, edición y publicación

Hay diferentes etapas para sacar mis novelas al mundo, especialmente porque auto-publico mis libros. El hecho de que tenga un título de Editora (similar a una licenciatura, considerando las equivalencias internacionales) facilitó algunas cosas, pero incluso con esas características fue —y es— una curva de aprendizaje. Y para diferentes etapas hay diferentes roles con diferentes tareas y problemas específicos que pueden surgir para cada uno. Entonces, ¡tal vez algunas de mis lecciones puedan ayudar!

Cuando se trata de escribir, aprendí algunas cosas.

En primer lugar, encontrar el tiempo y concentrarse realmente en la escritura puede ser todo un desafío, y hubo algunos casos en los que perdí o dejé pasar tiempo valioso. También aprendí lo importante que es para mí tener una trama clara esbozada, ya que me aventuré en una historia o dos sin saber que había un camino claro y fracasé. Bueno, no fracasé, sino que fue una manera poco satisfactoria de escribir y no pude completar esos intentos. Y también tuve que aprender cuándo dejar una historia, sabiendo que era poco probable que volviera a ella si comenzaba otra.

Para la edición, lo más importante es que necesito dejar que pase tiempo para realmente despejar mi mente antes de editar uno de mis textos. La distancia es genial, no solo para errores tipográficos o problemas de gramática, sino para problemas de trama, ritmo o narración.

A veces tengo muchas ganas de editar un texto porque quiero seguir adelante con la publicación, así que es una buena manera de desarrollar mi (poca) paciencia.

Sin dejar pasar suficiente tiempo entre que termino el borrador y cuando empiezo a editar, estoy demasiado “cerca” y no puedo ver problemas más grandes.

Y otra lección de edición que aprendí es que no hay suficientes rondas de corrección, pero es importante hacer una última mirada. Podría seguir editando un borrador una y otra vez, porque siempre hay algo en lo que se puede trabajar: un capítulo, un diálogo, una descripción… Entonces, en algún momento, tengo que prestar atención a la voz en mi cabeza que dice “suficiente, a otra cosa mariposa”.

Y cuando se trata de lecciones aprendidas acerca de la publicación, también se me ocurren algunas.

Para empezar, saber escuchar a mi instinto que me dice cuándo estoy lista para publicar. Si no lo siento, sé que no estoy lista. También hay mucha información que tengo que verificar tres veces (por lo menos) cuando se trata de Amazon, Goodreads y mi página web. El tiempo es esencial, no para apurarme, sino porque no tengo que ir rápido en ninguno de los pasos.

¿Más lecciones aprendidas? Trabajar en las redes sociales y la publicidad antes de la publicación y encontrar el equilibrio adecuado de información para compartir.

Si bien esto puede parecer una recopilación bastante básica, la verdad es que todo fue —y es— prueba y error. Sin embargo, no pienso en los errores como algo más que la forma de aprender, mejorar y descubrir la mejor manera de hacer las cosas, o la mejor manera de hacer las cosas para mí.

Y estas lecciones no tienen precio.

Moira Daly

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