Creo que no soy la única.
Hay varias razones por las que sigo releyendo ciertas novelas de vez en cuando, por qué memoricé algunos pasajes, por qué miré una y otra vez algunas de las adaptaciones para TV y cine (no voy a hablar de la versión de Netflix, Anne Elliot nunca se pasaría de copas y diría que rechazó a — pero me voy de tema y me encanta Dakota Johnson), por qué algunas bandas de sonidos están entre mis más escuchados.
Para empezar, están los personajes. Memorables como distintos entre sí, no sólo están desarrollados pero también crecen a lo largo de sus historias. Emma Woodhouse es bastante agotadora, pero se da cuenta de sus errores y entiende qué tanto pueden lastimar sus palabras. Lizzie Bennet aprende que no se puede confiar en cualquier persona y, a veces, las percepciones e ideas tienen que cambiar. Anne Elliot creció antes de que empezó Persuasion, mientras Catherine Morland entiende un poco más de la realidad gracias a sus pifies. Elinor y Marianne Dashwood, bueno, si las conocés, sabés cómo crecen. Puede ser que Fanny Price sea el personaje que menos cambia, pero a la vez, no lo necesita, ¿no?
Y en cuanto a los caballeros, Henry Tilney es dulce y gracioso, Darcy es testarudo pero también admite que tiene defectos y Wentworth acepa que su felicidad depende de él después de que aprende a perdonar a Anne y se da cuenta de que la sigue amando. Edmund Bertram crece y se da cuenta de sus errores, el Sr. Knightley no tiene miedo de expresar su opinión cuando sabe que la mujer que ama necesita escuchar qué tan equivocada o brusca fue y Edward Ferrars y el Coronel Brandon se complementan así como complementan a las hermanas Dashwood.
Respecto a las tramas, estaba en un curso de literatura cuando leímos Persuasion y una de mis compañeras dijo que no pasa nada en la historia. Bueno, sí y no. Me gusta la simplicidad de las historias, lo que habilita a un mayor desarrollo de personajes y sí, me encantan los finales felices. Mientras las tramas pueden ser directas, trascienden el paso del tiempo. Desde tener una imaginación hiperactiva a obtener primeras impresiones de alguien equivocadas, así como también lastimar o ser lastimado por otros y contemplar si se puede perdonar o no, las novelas de Austen son eternas.
Este último punto también se puede ver en adaptaciones contemporáneas, tales como Persuading Annie de Melissa Nathan y los textos de Bridget Jones de Helen Fielding, así como también producciones como The Lizzie Bennet Diaries y Clueless, entre muchos otros.
Además, siempre es lindo revisitar historias que te encantan y descubrir nuevas cosas.
¿Qué pensás de Jane?

