Cuaderno vs. diario de escritor

En general, un diario y un cuaderno pueden parecer lo mismo. O pueden sonar lo suficientemente similares como para ser considerados mínimamente diferentes. Pero la realidad es que son distintos, especialmente para los escritores.

Un diario está destinado a pensamientos privados. Ya sea un resumen de las actividades del día y cómo uno se siente acerca de ellas, esperanzas, sueños o deseos, o cualquier cosa de ese estilo, la idea principal es que el diario es privado.

Por otro lado, un cuaderno puede usarse para casi cualquier otra cosa. Anotar ideas de tramas, descripciones de personajes, cuentos o novelas, conceptos aleatorios sobre textos o cualquier otra cosa que compartirías con alguien sin problema.

Si bien tenía diarios cuando era más joven, ya no los tengo. Sí tengo diferentes cuadernos: uno para ideas de tramas y capítulos aleatorios o momentos que pueden surgir en mi mente, otro para la historia que estoy escribiendo, uno para los capítulos que no encajaban en su cuaderno original o que decidí escribir cuando iba editando el texto y, por supuesto, al menos cuatro cuadernos nuevos en espera de ser utilizados. También tengo una idea muy clara de qué cuadernos quiero comprar, pero tengo que recordarme mucho que me tengo que tomar las cosas con calma. Fácilmente podría tener 10 cuadernos —mínimo— en mi escritorio, pero no sabría por cuál empezar. (Sobrepienso demasiado algunas cosas.)

No todos los escritores tienen un cuaderno o un diario, obviamente. Algunos prefieren hacer las cosas de forma digital, que tiene sus propios pros y contras. Otros tienen que ver notas Post-it. También existe la opción de usar una grabadora de voz y después transcribir las notas. Y estoy bastante segura de que hay innumerables otras formas de garabatear o recopilar los pensamientos.

Una vez que encontré lo que funciona para mí, no sentí la necesidad de probar otras formas de plasmar ideas. ¿Y vos? ¿Llevás un diario o cuaderno?

Moira Daly

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